
Iniciado por
doonga
Vende tu casa, repártela entre los pobres (no entre tus hijos), porque debes DESPRENDERTE de las riquezas, y no contentar tu corazón, diciéndote para tus adentros "con mis hijos, mis bienes estarán a buen recaudo".
Recién después abre la boca.
QUé hipocresía galopante, Ufff...