Cita Iniciado por Roberto0 Ver Mensaje
Kimo
Jesús no enseño que los cristianos no
puedan tener dinero.

El dinero no es malo
el amor al dinero es malo.



Eso contradice totalmente la enseñanza cristiana del Evangelio.... y a la misma vez te descubre como un falso cristiano unido a una falsa religión, qué justifica las riquezas.... una vez más estás súper pillado..
Jesucristo que es Dios nos dice, que la codicia es la raíz de todos los males. Y eso te pasa a ti.
Es bien claro que el dinero es muy importante para ti
estas bastante preocupado y tratas de convertirlo
en un mandamiento.

El dinero no es malo,
como tampoco lo es tratar de ganarlo honradamente

Ecl. 7:12
Porque la sabiduría es una protección '
igual que el dinero es una protección.
Pero esta es la ventaja del conocimiento:
la sabiduría conserva la vida de su dueño.

No obstante,
“el amor al dinero” nos aleja de Jehová
(1 Tim. 6:9, 10).
Sin embargo, los que están decididos a ser ricos
caen en tentaciones y trampas, y son víctimas de
muchos deseos insensatos y dañinos que los hunden
en la ruina y la destrucción.
10 Porque el amor al dinero es raíz de todo tipo de males,
y, tratando de satisfacer ese amor,
algunos han sido desviados de la fe y se han causado muchos dolores.



“La inquietud de este sistema”, es decir, la preocupación excesiva
por tener lo necesario para vivir, puede ahogar nuestra espiritualidad.
Lo*mismo sucede con “el poder engañoso de las riquezas”,
o la creencia equivocada de que estas traen felicidad y seguridad duraderas

(Mat. 13:22). La semilla que se sembró entre los espinos es el que oye la palabra pero deja que las preocupaciones de este sistema y el poder engañoso de las riquezas la ahoguen, y por eso la palabra no*da fruto


Jesús dejó claro que nadie puede servir bien a Dios y a las riquezas
(Mat. 6:24).
”Nadie puede ser esclavo de dos amos,
porque odiará a uno y amará al otro,
o le será leal a uno y despreciará al otro.
No pueden ser esclavos de Dios y a la vez de las Riquezas.



Si ponemos en primer lugar
el reino y la justicia de Dios”,
él bendecirá los esfuerzos que con equilibrio
hacemos para cubrir nuestras necesidades básicas (Mat. 6:33; Efes. 4:28)