Los cristólatras ya están bastante confundidos de por sí; de eso se encargó la iglesia romana, muy dispuesta a recibir y cultivar las semillas de mala hierba que el Diablo sembró en el campo de trigo limpio que Jesús y sus discípulos sembraron. Ahora lo que le queda a las personas que buscan la verdad es DESCONFUNDIRSE; y para ayudarlos en eso estamos los enviados de Jesús ... que puedan razonar a partir de las Escrituras y saquen conclusiones bien informadas. La cristiandad no les vá a llevar a las Escrituras, los vá a inducir a aceptar como ciertas las marañas teológicas que se han encargado de construir en tantos años que llevan inventando teologías que solo son enseñanzas humanas y de demonios.