Estas citas dicen claramente que Jesús presentó su sangre ante Jehová como ofrenda, tal como hacía el Sumo Sacerdote en Israel una vez al año: entraba al Santísimo, donde solamente él podía entrar ese día, y rociaba la sangre del sacrificio sobre el altar en el arca de Dios.
Cita Iniciado por Eli_yahu Ver Mensaje
El sacrificio de Jesús fue hecho en la tierra, donde su cuerpo murió, pero el valor de ese sacrificio fue presentado ante Jehová oficialmente y por el propio Jesucristo resucitado. Cuando él presentó su ofrenda ante Dios, recibió su premio que Jehová le había prometido.


Heb.1:3 Él es el reflejo de [su] gloria y la representación exacta de su mismo ser, y sostiene todas las cosas por la palabra de su poder; y después de haber hecho una purificación por nuestros pecados se sentó a la diestra de la Majestad en lugares encumbrados. 4 De modo que ha llegado a ser mejor que los ángeles, al grado que ha heredado un nombre más admirable que el de ellos.
... 9:6 Después de haberse construido estas cosas de esta manera, los sacerdotes entran a todo tiempo en el primer [compartimiento de la] tienda para llevar a cabo los servicios sagrados; 7 pero en el segundo [compartimiento] el sumo sacerdote entra solo, una vez al año, no sin sangre, que él ofrece por sí mismo y por los pecados de ignorancia del pueblo. 8 Así el espíritu santo aclara que el camino al lugar santo todavía no se había puesto de manifiesto entre tanto que estaba en pie la primera tienda. 9 Esta misma [tienda] es una ilustración para el tiempo señalado que está aquí ahora, y en conformidad con tal [ilustración] se ofrecen tanto dádivas como sacrificios. Sin embargo, estos no pueden perfeccionar en cuanto a su conciencia al [hombre] que efectúa servicio sagrado, 10 sino que tienen que ver solamente con alimentos y bebidas y diversos bautismos. Eran requisitos legales que tenían que ver con la carne y que fueron impuestos hasta el tiempo señalado para rectificar las cosas. 11 Sin embargo, cuando Cristo vino como sumo sacerdote de las cosas buenas que han llegado a realizarse, mediante la tienda más grande y más perfecta no hecha de manos, es decir, no de esta creación, 12 él entró —no, no con la sangre de machos cabríos y de torillos, sino con su propia sangre— una vez para siempre en el lugar santo, y obtuvo liberación eterna [para nosotros]. 13 Porque si la sangre de machos cabríos y de toros, y las cenizas de novilla rociadas sobre los que se han contaminado, santifica al grado de limpieza de la carne, 14 ¿cuánto más la sangre del Cristo, que por un espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin tacha a Dios, limpiará nuestra conciencia de obras muertas para que rindamos servicio sagrado a[l] Dios vivo?
Cuando una persona que razona lee este pasaje y todo el contexto alrededor, se da cuenta que Pablo estaba haciendo referencia justo al Sumo Sacerdote entrando en ese lugar recóndito del templo, y comparándolo con Jesús entrando delante de la presencia de Jehová en los cielos. Solo un ciego no lo puede ver.