La Biblia muestra cuán leal a su Padre fue Jesús. Bajo inspiración Pablo nos cuenta lo siguiente:


Heb.5:7 En los días de su carne [Cristo] ofreció ruegos y también peticiones a Aquel que podía salvarlo de la muerte, con fuertes clamores y lágrimas, y fue oído favorablemente por su temor piadoso. 8 Aunque era Hijo, aprendió la obediencia por las cosas que sufrió; 9 y después de haber sido perfeccionado vino a ser responsable de la salvación eterna para todos los que le obedecen, 10 porque ha sido llamado específicamente por Dios sumo sacerdote a la manera de Melquisedec.


Noten lo que marco en azul. Es importante que se vea bien y se nos grabe en la mente, para que nadie venga con cuentos de falsos cristos que se resucitan solos cuando están muertos.