Toda persona puede creer en lo que le parezca, siempre y cuando sus creencias no anulen las creencias de los demás. O intervengan en las creencias de los demás.
Con bastante frecuencia he oído a diversas personas que su religión es la verdadera. Que en su religión está el camino a la Salvación.
Yo, ante esta situación he razonado: Como no estoy en esa religión que es “la verdadera”, prácticamente estoy condenado.
Pero no estoy condenado por Dios. Estoy condenado por unas personas que dicen ser poseedoras de la Verdad. De la religión verdadera.
Yo, a estas personas, las consideraría como suplantadores de Dios. Le ahorran el trabajo. Parte de la Humanidad ya está condenada. Parte de la Humanidad no pertenecen a su “Verdadera” religión.
Los Cristianos tienen ese defecto. No se conforman con creer que tienen la verdadera religión. Es que piensan que nadie tiene salvación fuera de ella.
Lo dicho: suplantadores de Dios.