El Diablo y sus lacayos se mofan de esta celebración que el propio Jesús mandó celebrar. Es lamentable el bajo nivel espiritual en que el Diablo ha sumido a los miembros de su imperio de religión falsa mundial. Pero los siervos de Dios queremos hacer lo que Jesús estableció ... especialmente cuando tiene que ver con algo tan sagrado como el precio de su sangre. Para los títeres del Diablo es algo de lo que burlarse ... para el Diablo es una derrota más que no puede resistirse a tratar de boicotear.