Por de pronto no digas tonterías
Hace ya mucho que te hablo del Evangelio no seas cínico y y mentiroso.
Te digo que no te preocupes de lo que yo tengo que repartir.. eso ya me preocupo yo.
Preocúpate de ti mismo que eres el que no repartes nada, porque niegas la enseñanza del Salvador.





Responder Citando