Cita Iniciado por Roberto0 Ver Mensaje
Lo que Dios dice

Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo". (Mateo 22:34-40.

"Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén". (Mateo 28,19-20).

La verdadera iglesia es la que sigue fielmente los misericordiosos mandamientos de Jesucristo...



Eres ateo... no sigues el Evangelio ni crees en Dios

No dices que en ninguna parte del Evangelio dice que no hay que ser rico toma.

Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos. Le dijo: ¿Cuáles? Y Jesús dijo: No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio. Honra a tu padre y a tu madre; y, Amarás a tu prójimo como a ti mismo. El joven le dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. ¿Qué más me falta? Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme. Oyendo el joven esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones. Entonces Jesús dijo a sus discípulos: De cierto os digo, que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos. Otra vez os digo, que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino

Todas esas leyes
las dio Jehova al pueblo de Israel
por eso Jesus las enseño.

AQUEL gobernante joven y rico era una persona recta,
religiosa y respetuosa de la ley.

Cuando llegó hasta Jesús,
se puso de rodillas y le preguntó:
“Buen Maestro,
¿qué tengo que hacer para heredar vida eterna?

Jesús le indicó que debía obedecer los mandamientos de Dios.
Entonces el joven le pidió que fuera más específico,
así que Jesús dijo:
“No debes asesinar,
No debes cometer adulterio,
No debes hurtar,
No debes dar falso testimonio,
Honra a tu padre y a tu madre, y,
Tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo”.

Aquellos eran mandamientos
básicos de la Ley que Dios entregó a Moisés.

Pero el joven insistió: “Todos estos los he guardado;
¿qué me falta aún?”

El relato indica que “Jesús sintió amor por él” y le dijo:
“Una cosa falta en cuanto a ti:
Ve, vende las cosas que tienes,
y da a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo,
y ven, sé mi seguidor

De repente, el joven gobernante
se vio ante una importante decisión.
¿Qué haría?
¿Estaría dispuesto a renunciar
a las riquezas materiales
y hacerse discípulo de Jesús,
o se aferraría a sus posesiones?
Es decir, ¿preferiría tener tesoros en la Tierra,
o tesoros en el cielo?
La decisión no debió de resultarle nada fácil.
Es evidente que este joven estaba interesado
en los valores espirituales, pues obedecía la Ley
e incluso había preguntado qué más podía hacer
para obtener el favor de Dios. Pero
¿qué decidió finalmente?
“Se fue contristado, porque tenía muchas posesiones.”