Kimo, no debes inventar. No creo que alguien aquí haya dicho que "Dios le ha puesto en el corazón a los malos ser asi". Dios no les pone en el corazón a los malvados el ser malos. Ellos son malvados sin que Dios les ponga en su corazón el ser malvados.
Es a los que tienen buena voluntad a los que Dios les ha puesto en el corazón el sentimiento de hacer buenas obras. Entonces, no te confundas ni confundas a los demás.
Los que tienen buena voluntad deciden hacer buenas obras porque Dios les puso en su corazón hacerlas. Y esa es su decisión y su libertad, eso sí, basadas en lo que Dios les puso en su corazón.Eso no es libertad es esclavitud al querer de otro
sin tener voto ni poder de decidir la persona
Buena respuesta, Esperanza. Espero que Kimo aprenda.
Tus palabras son muy ofensivas, pues estás atribuyendo mentiras a cristianos que solamente enseñamos lo que enseña el Evangelio y lo que coincide perfectamente con el Evangelio y no lo contradice.
Tú has malinterpretado el Evangelio, y enseñas lo que tu religión te ha enseñado, no lo que enseña el Evangelio realmente. Y es que te has dejado llevar por doctrinas de hombres que no se ajustan al Evangelio y que se basan en escrituras (vuestras biblias) mal traducidas de los textos griegos, como ya se os ha dicho y no escucháis.
Ya se os ha explicado que Jesús anuló del Antiguo Testamento todos los mandatos que ordenaban a los hombres hacer daño y matar a las personas, y los anuló porque no fueron en verdad dados por Dios, sino que eran mandatos de hombres, pues Jesús no vino a anular la Ley de Dios. Jesús, con sus enseñanzas del Evangelio, anuló todo lo que eran mandatos de hombres, y nos enseñó los mandamientos que en verdad fueron dados por Dios.
La religión del imperio de Roma bajo el dominio de los emperadores, destruyó muchos escritos de los primeros cristianos, e incluyó en el canon de las escrituras aceptadas los mandatos del Antiguo Testamento que Jesús, con sus enseñanzas del Evangelio, había anulado porque no eran más que mandatos de hombres.
Aquella religión del imperio romano bajo el dominio de los emperadores, faltó a todos los respetos que se deben a Jesucristo, pues volvieron a llamar "mandamientos de Dios" a los mandatos que Jesús había anulado (mandatos escritos en el Antiguo Testamento que ordenaban penas de muerte, guerras, esclavitud y sacrificios). Esos mandatos sólo eran preceptos de hombres, no de Dios.
Los mandamientos que en verdad fueron dados por Dios desde siempre y para siempre son los mandamientos que Jesús nos enseñó cuando predicó el Evangelio.





Responder Citando