Porque25

Apoya la falsa doctrina de la trinidad
que no la enseño Jesus en ninguna forma

Loss castigos prescritos en la Ley dada por Jehová a través de Moisés contribuyeron a mantener la tierra limpia de contaminación a la vista de Dios: todo el que practicaba cosas detestables era eliminado. Los castigos tuvieron un efecto disuasorio, infundieron respeto por la santidad de la vida, la ley del país, su Legislador Dios y también por el prójimo. Cuando la Ley se obedecía, protegía a la nación de la pobreza y de la decadencia moral, con sus enfermedades repugnantes y perjuicio físico.


En la Ley no se prescribían castigos brutales. Ningún hombre podía ser castigado por los males que otro hubiese cometido. Los principios estaban expuestos con claridad. A los jueces se les permitía cierta libertad para juzgar cada caso individualmente, teniendo en cuenta las circunstancias, motivos y actitudes de los acusados. La justicia tenía que aplicarse con todo rigor. (Heb 2:2.) Así, un asesino no podía escapar de la pena de muerte ofreciendo dinero, sin importar la suma de que se tratase. (Nú 35:31.) Si un hombre era homicida involuntario, podía huir a una de las ciudades de refugio. El confinamiento dentro de los límites de la ciudad le hacía tomar conciencia de lo sagrado de la vida y de que incluso el homicidio involuntario no podía tomarse a la ligera, sino que requería una compensación. Por otra parte, como trabajaba en la ciudad de refugio, no srepresentaba una carga económica para la comunidad. (Nú 35:26-28.)