En la Biblia se habla de algunas personas que antes de la ley mosaica realizaron algunos oficios sacerdotales. Un oficio sacerdotal incluye el realizar una ofrenda a Dios de manera aprobada. Abel, por ejemplo, le ofreció a Dios un sacrificio que Él aprobó. En ese sentido Abel realizó un oficio sacerdotal. Los patriarcas ofrecieron sacrificios a Dios en varias ocasiones; pero no solo ellos: se ha opinado que todos los padres de las familias israelitas ofrecían sacrificios a Dios por su familia siguiendo el ejemplo de los patriarcas. Incluso Job era un padre de familia que ofrecía continuamente a Dios sacrificios por sus hijos, para que Dios no les tuviera en cuenta sus pecados. De la misma manera, Melquisedec fue el Rey de la antigua Jerusalén durante los tiempos de Abrahán. La Biblia lo describe como sacerdote del Dios Altísimo. Sin embargo, todos estos oficios o servicios sacerdotales fueron ofrecidos a Jehová, no a alguna otra deidad.
Cuando se dió la Ley de Moisés a Israel, se estipularon muchas clases de ofrendas y sacrificios. Sin embargo, nadie de la nación que no fuera levita podía realizar esas funciones. Incluso había ciertas clases de servicios especiales sacerdotales que no los podían realizar todos los levitas, sino solo los que pertenecieran a la familia de Aarón. Y yendo más lejos, había ciertos servicios sacerdotales que SOLAMENTE los podía ejercer el Sumo Sacerdote, que fue primeramente Aarón y luego a la muerte se mantenía la suceción por el hijo mayor aplicando algunas otras reglas para la selección.
Cuando Jesucristo comenzó su ministerio terrestre, aun había sacerdotes sirviendo en el templo, y Caifás era el Sumo Sacerdote al tiempo de su ejecución. Aunque los judíos no aceptaron a Jesús como el Mesías, el sacerdocio levítico siguió funcionando por un tiempo, pues Jesús dijo a un leproso que fuera a cumplir su obligación de limpieza ceremonial con los sacerdotes para que ellos terminaran su limpieza.
Cuando el templo de Jerusalén fue destruído ya no hubo sacerdocio levítico en funciones. Los cristianos hablaban de Jesús como Sumo Sacerdote, y como sacerdote según la orden de Melquisedec, pero el servicio sacerdotal se había trasladado al santuario del templo celestial, adonde Jesús como Sumo Sacerdote sin suceción había llevado su sangre de sacrificio ante Jehová mismo. La Biblia dice que los cristianos ungidos tienen un sacerdocio en expectativa, pero ese sacerdocio será realizado junto a Jesús en los cielos, NO EN LA TIERRA. Los sacerdotes están siendo escogidos de entre la humanidad, como los primeros cristianos durante el primer siglo. Ellos son las primicias de la humanidad y son los primeros por quienes el precio de la sangre de Jesucristo se hace válido.
Los católicos se han inventado un sistema sacerdotal que no tiene nada que ver con alguno de los servicios sacerdotales que se han ofrecido a Jehová durante toda la historia humana. Los ritos y ceremonias católicas sí asemejan un sacerdocio, pero no es precisamente el que se rendía a Jehová, sino el sacerdocio que rendían los paganos a sus dioses. Los que comparan religiones han llegado a la conclusión de que la Iglesia Católica adoptó rituales paganos relacionados con el sacerdocio y los disfrazó de cristianismo.
En este tema he estado hablando sobre los hermanos especiales de Jesús y ungidos con espíritu santo. Ellos son los verdaderos sacerdotes que rendirán ese servicio en los cielos.
2Tim.3:13 (...) los hombres inicuos e impostores avanzarán de mal en peor, extraviando y siendo extraviados.
Dan.11:33 Y tocante a los que tienen perspicacia entre el pueblo, impartirán entendimiento a los muchos. (...)
... 12:10 Muchos se limpiarán y se emblanquecerán y serán refinados. Y los inicuos ciertamente actuarán inicuamente, y absolutamente ningún inicuo entenderá; pero los que tengan perspicacia entenderán.