Les presento una información muy específica sobre este asunto de las frases con el Nombre de Dios en el NT. Quisiera que estuvieran al tanto de que cuando un testigo escribe un comentario sobre algún asunto, no tiene como objetivo descalificar a otras personas sino ayudar a que se tenga una información que muchas veces no se les facilita por ningún otro lado, de modo que puedan sacar una conclusión que sea realmente informada y documentada. Los objetivos de muchos foristas no son esos mismos, sino otros muy diferentes. Aprendan a ver el valor de los aportes por lo que realmente son, y consideren las motivaciones detrás de un aporte honesto o uno hipócrita que solo persigue fines oscuros.

Noten con cuánta honestidad habla este ex-decano de Oxford sobre el mismo asunto que aquí se está tratando.

(...) nótese lo que dijo R. B. Girdlestone, anterior director del Wycliffe Hall (Oxford), antes de que se conociesen los manuscritos que mostraban que en un principio en la Septuaginta aparecía el nombre Jehová. Dice:

“Si aquella versión [la Septuaginta] hubiera retenido el término [Jehová], o siquiera hubiera utilizado una palabra griega para Jehová y otra para ʼĂdônây, es indudable que tal uso se habría retenido en los discursos y argumentaciones del N[uevo] T[estamento]. Así nuestro Señor, al citar el Salmo 110, en lugar de decir, ‘Dijo el Señor a mi Señor’, hubiera podido decir ‘Jehová dijo a ʼĂdônîy’”.


Basándose en esta misma premisa (ya probada cierta), añade:

“Supongamos que un erudito cristiano estuviera dedicado a traducir el Nuevo Testamento al hebreo, y que tuviera que considerar, cada vez que apareciera la palabra Κύριος, si había algo en el contexto que diera indicación de su verdadera representante hebrea. Esta es la dificultad que surgiría en la traducción del N[uevo] T[estamento] a todos los lenguajes si se hubiera dejado que el título Jehová se mantuviera en el A[ntiguo] T[estamento] [de la Septuaginta]. Las Escrituras hebreas serían una guía en muchos pasajes. Así, allí donde aparece la expresión ‘el ángel del Señor’, sabemos que el término ‘Señor’ representa a Jehová. A una conclusión similar es a la que se llegaría con la expresión ‘la palabra del Señor’ si se siguiera el precedente establecido por el A[ntiguo] T[estamento]. Lo mismo también en el caso del título ‘el Señor de los ejércitos’. Pero allí donde aparece la expresión ‘mi Señor’ o ‘nuestro Señor’ sabríamos que el término Jehová sería inadmisible, y que el término a utilizar debería ser ʼĂdônây o ʼĂdônîy”
.

(TOMADO DE: "Sinónimos del Antiguo Testamento", traducción y adaptación de Santiago Escuain, 1986, pág. 51.)


Esta premisa ha servido de base a las traducciones de las Escrituras Griegas antes mencionadas para incluir el nombre Jehová.
PD: El fragmento está adaptado en forma (no en contenido) para una mejor comprensión en el foro.

Más sobre el tema aquí: https://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/1200002391