Mat. 20:20-23, : “La madre de los hijos de Zebedeo*le dijo [a Jesús]: Ordena que en tu reino se sienten estos dos hijos míos, el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda. Entonces Jesús, respondiendo, dijo:*A la verdad, mi copa beberéis*pero el sentarse a mi derecha y a mi izquierda, no es mío darlo, sino a aquellos para quienes está preparado por mi Padre.”

►¡Qué extraño es esto si —conforme afirman algunos— Jesús es Dios! ¿Estuvo Jesús contestando aquí simplemente conforme a su “naturaleza humana”? Si, como dicen los trinitarios, Jesús era verdaderamente “Hombre-Dios” —tanto Dios como hombre, no una sola cosa o la otra— ¿realmente sería consecuente recurrir a dicha explicación? ¿No muestra más bien Mateo 20:23 que el Hijo no es igual al Padre, que el Padre ha reservado ciertos privilegios para sí mismo?