Desgraciadamente algunos que dicen ser cristianos tampoco respetan la Biblia como Palabra inspirada de Dios. Seguidamente te coloco unos párrafos de un artículo que leí sobre este asunto:

No se sorprenda si muchos expertos atacan la autenticidad y confiabilidad de la Biblia. Hoy día, la mayoría de estos comentaristas bíblicos —aunque se consideran cristianos y, por tanto, deberían respetarla— “sólo hablan de la Escritura como un registro, exposición y celebración humanos” (Nuevo Diccionario de Teología).

Muchos incluso cuestionan si las personas que escribieron la Biblia eran quienes afirmaban ser. Sostienen, por ejemplo, que el libro de Isaías no fue escrito por este profeta, sino por otras personas mucho después de que él muriera. Según Lowther Clarke, autor del Concise Bible Commentary, el libro de Isaías “es fruto del trabajo de distintas generaciones”. Sin embargo, cada vez que Jesucristo y sus discípulos citaban porciones del libro de Isaías, se las atribuían a este profeta (Mateo 3:3; 15:7; Lucas 4:17; Juan 12:38-41; Romanos 9:27, 29).

Pero algunos críticos de la Biblia, como J. R. Dummelow, van todavía más lejos: aseguran que las profecías del libro de Daniel “son, en realidad, relatos históricos que el autor quiso hacer pasar por predicciones”. De nuevo, quienes hacen esta afirmación olvidan las palabras del propio Jesús. En una profecía sobre “la cosa repugnante que causa desolación”, mencionó que ya se había hablado de ella “por medio de Daniel el profeta” (Mateo 24:15). ¿Citaría Jesús del libro de Daniel si este fuese una falsificación? Nadie que afirme ser cristiano creería algo semejante.


Más sobre ese asunto puede leerse en la revista completa que se editó a ese respecto en el 2010. La pueden leer en línea aquí:

https://wol.jw.org/es/wol/lv/r4/lp-s/0/14158