la Biblia aconseja: “La esposa no debe irse de su esposo;
y el esposo no debe dejar a su esposa” (1 Corintios 7:10, 11).

Además, las Escrituras solo autorizan el divorcio si uno de los miembros de la pareja ha cometido fornicación, es decir, inmoralidad sexual (Mateo 19:9).

FORNICACIÓN
Relaciones sexuales ilícitas fuera del matrimonio instituido por Dios. La palabra hebrea za·náh y otras formas afines transmiten la idea de prostitución, ayuntamiento o relación sexual inmoral y fornicación.

La palabra griega que se traduce “fornicación” es por·néi·a, un término que, según explica B.F. Westcott en su libro Saint Paul’s Epistle to the Ephesians (1906, pág. 76), “se usa en sentido general con referencia a relaciones sexuales ilícitas, tales como 1) el adulterio, Os. II.2, 4 (LXX); Mt. V.32; XIX.9; 2) el matrimonio ilícito, 1 Cor. V.1, y, en su sentido más usual, 3) la fornicación, como es el caso que nos ocupa [Ef 5:3]”. A este respecto, el Greek-English Lexicon of the New Testament (de W. Bauer, revisión de F. W. Gingrich y F. Danker, 1979, pág. 693) define esta palabra como “prostitución, incontinencia, fornicación, toda clase de relación sexual ilícita