A eso nos orillan las circunstancias, Ujule. Soy sensible a la situación de los menos privilegiados, pero debo velar por mis intereses. En aquella época muchos condenaban la dolarización de patrimonio; convertir nuestro dinero a dólares sin duda afectaba a la economía mexicana, pero ¿qué se supone que debíamos hacer? ¿Hundirnos con los demás por mero patriotismo?
Uno sale adelante una y otra vez, y la clase política se encarga de generar más y más caos. Llega un punto en el que uno decide preocuparse por su propio bolsillo, y nada más. Y sí, el golpe es material, pero también moral.





Responder Citando