Cita Iniciado por Porque25 Ver Mensaje
Estás completamente confundido, porque nosotros no defendemos matrimonios ni de una mujer ni de varias mujeres... Nosotros sólo defendemos lo que manda Jesucristo. Y Jesucristo así dice:

"Los hijos de este siglo se casan, y se dan en casamiento; mas los que fueren tenidos por dignos de alcanzar aquel siglo y la resurrección de entre los muertos, ni se casan, ni se dan en casamiento. Porque no pueden ya más morir, pues son iguales a los ángeles, y son hijos de Dios, al ser hijos de la resurrección".(Lucas 20:34-36)

Nosotros defendemos lo que manda Jesucristo en el Evangelio. Entonces, ¿quieres decir que lo que manda el Evangelio son perversiones?... Tú sé fiel a lo que manda el Evangelio y deja de juzgar tan duramente a los demás, porque lo que Dios quiere es la misericordia. Si fueras misericordioso, no condenarías tan duramente a los inocentes, pues Jesucristo así te dice:

"... si supieseis qué significa: Misericordia quiero, y no sacrificio, no condenaríais a los inocentes" (Mateo 12:7)

Te voy a poner un ejemplo:

Dos amigos de una congregación están casados, y los dos tienen mujeres hermosas. Y cada hombre desea a su mujer pero también desea a la de su amigo, sin poder nunca tener una relación con ella. ¿Acaso eso no es un infierno?... Y todo, por causa de los matrimonios donde la mujer pasa a ser propiedad del hombre.

¿Acaso no sería mejor que estuvieran todos solteros y estuvieran todos libres para poder disfrutar todos la compañía de todos como cada uno necesite?...

Ahora comprenderás por qué Jesús decía a aquellos hombres que los que son dignos del reino de Dios, ni se casan ni se dan en matrimonio. Y si tú ves malo eso, también yo veo malo cuando voy a una congregación y veo que las mujeres hermosas son deseadas por todos los hombres casados, y todos los hombres casados quieren seducirlas mirándolas con ojitos de "cordero" enamorado.

Estas cosas sí que son un infierno. Estas cosas sí que son un desastre... Y sobre estas cosas, así dijo Jesucristo a los hombres:

"Los hijos de este siglo se casan, y se dan en casamiento; mas los que fueren tenidos por dignos de alcanzar aquel siglo y la resurrección de entre los muertos, ni se casan, ni se dan en casamiento. Porque no pueden ya más morir, pues son iguales a los ángeles, y son hijos de Dios, al ser hijos de la resurrección".(Lucas 20:34-36)

La biblia puede decir muchas cosas, pero lo que mandó predicar Jesucristo por todos los pueblos fue el Evangelio, y el Evangelio no dice eso que tú dices, sino que, por el contrario, dice:

"Los hijos de este siglo se casan, y se dan en casamiento; mas los que fueren tenidos por dignos de alcanzar aquel siglo y la resurrección de entre los muertos, ni se casan, ni se dan en casamiento. Porque no pueden ya más morir, pues son iguales a los ángeles, y son hijos de Dios, al ser hijos de la resurrección".(Lucas 20:34-36)

Y también dice:

"Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón". (Mateo5:27-28.)

Como ves, ahora el adulterio no es lo que tú creías, sino todo lo contrario, pues el adulterio es codiciar a las mujeres, es decir, querer tenerlas como una propiedad..., para tenerlas como una propiedad y, en muchos casos, amenazadas de muerte.

¿Quieres decir que los patriarcas y dirigentes de Israel que tenían varias mujeres y concubinas cometieron adulterio?...

El adulterio y la fornicación es faltar a la misericordia, porque escrito está que la misericordia es lo que Dios quiere. Entonces, las relaciones de amor que puedan tener los pobres entre mayores de edad y por su mutuo consentimiento, sólo son actos de misericordia. Y acuérdate que la misericordia es lo que Dios quiere. Faltar a la misericordia es ser infiel a lo que Dios quiere. Y la a infidelidad a lo que Dios manda, también se la llama "fornicación" o "adulterio".
Aqui veo dos cosas, una que solo te aferra a un solo texto para consentir tus perversiones y otra que acerté al menos en cuanto a que tu con las otras dos mujeres teneis lio y solo usas un pretexto para convencerlas a ellas de que sigan estando juntas contigo.

Mas que se ha dicho ya no se puede decir, Jesus, sus apostoles y sobre todo Dios dijeron que unas personas para tener relaciones sexuales deben estar casados, todo lo demas es fornicacion y adulterio. Asi que vosotros mismos, pero no metais a Dios en vuestras pervesiones.

En cuanto a las concubinas del tiempo de Israel, una cosa.
Dios la permitio pero no lo aceptaba.
La norma original de Dios para la humanidad no contemplaba la poligamia, ya que el esposo y la esposa tenían que llegar a ser una sola carne, y esa práctica se prohibió expresamente en la congregación cristiana. Los superintendentes y siervos ministeriales, que han de ser ejemplos en la congregación, deben ser hombres que no tengan más de una esposa viva. (1Ti 3:2,12; Tit 1:5,6.) Este hecho está en armonía con lo que el verdadero matrimonio tendría que representar: la relación de Jesucristo y su congregación, la única esposa que Jesús posee. (Ef 5:21-33.)

Al igual que ocurrió con el divorcio, aunque en un principio la poligamia no entraba en los planes de Dios, se toleró hasta el tiempo de la congregación cristiana. La poligamia dio comienzo poco después del pecado de Adán. La primera vez que se menciona en la Biblia es con respecto a un descendiente de Caín, Lamec, de quien se dice: “Procedió a tomar para sí dos esposas”. (Gé 4:19.) Con respecto a algunos de los ángeles, la Biblia menciona que antes del Diluvio “los hijos del Dios verdadero[...] se pusieron a tomar esposas para sí, a saber, todas las que escogieron”. (Gé 6:2.)

Bajo la ley patriarcal y bajo el pacto de la Ley se practicó el concubinato. La concubina estaba en una condición reconocida legalmente: su situación no era de fornicación ni adulterio. Según la Ley, si el hijo primogénito era el de la concubina, recibía de igual modo la herencia que correspondía al primogénito. (Dt 21:15-17.)

Sin duda el concubinato y la poligamia permitieron que los israelitas se multiplicaran con más rapidez, de modo que, si bien Dios no los había instituido, sino simplemente permitido y regulado, sirvieron en aquel tiempo para cierto propósito. (Éx 1:7.) Incluso Jacob, que entró en una relación polígama por engaño de su suegro, fue bendecido con doce hijos y algunas hijas de sus dos esposas y las criadas de estas, quienes llegaron a ser sus concubinas. (Gé 29:23-29; 46:7-25.)
EL ORIGEN Y EL PROPÓSITO DEL MATRIMONIO