Pero volviendo al tema:
¿Y por qué no les gustan a muchos los mandamientos que Jesús mandó guardar? Me temo que a muchos no les gustan por la misma razón por la que no les gustaban a los emperadores y religiosos de Roma del siglo IV que preferían hacer ver al mundo que los mandamientos de Dios son los mandatos del Antiguo Testamento que Jesús anuló (mandatos de esclavos, de guerras, de sacrificios, de matar a las personas, etc).
Aquellos preferían decir que todos esos mandatos del Antiguo Testamento eran de Dios, y así ahogaban los mandamientos que Jesús nos enseñó cuando predicó el Evangelio, pues no les gustaban los mandamientos del Evangelio que mandaban repartir los bienes entres los pobres, dejar libres a los oprimidos y no tener esclavos. Y por eso incluyeron en las escrituras (en el canon de libros aceptados por ellos) los mandatos del Antiguo Testamento que Jesús había anulado con sus enseñanzas del Evangelio.
No se debe querer anular los mandamientos del Evangelio, pues Jesús los enseñó y mandó guardarlos.





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