Cita Iniciado por Rusko Ver Mensaje
No, no por las leyes judías. Quien no ha leído el Evangelio eres tú.

Jesucristo dice: “En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos. Haced, pues, y guardad lo que os digan, pero no los imitéis en las obras, porque ellos dicen y no hacen”
Ese versículo de Mateo 23:2-3 no coincide con todo lo que enseña Jesucristo en todo el contesto del Evangelio... En los versículos de Mateo 23:2-3, existen variantes en los textos griegos.

Y según algunos manuscritos del griego ese manuscrito se puede entender así:


"En la cátedra de Moisés se sientan los escribas y los fariseos... cuanto os digan vigiladlo"... Mateo 23:2-3,

Esta traducción es diferente a lo que tu pones... Lo que dicen esos versículos, tal como están escritos en muchas biblias, es contrario a todo el contexto del Evangelio.


Toda la enseñanza del Evangelio es una gran discusión de Jesucristo con los judíos por causa de la Ley. Jesucristo abolió muchos preceptos de la ley judía, y Jesucristo no hizo lo que mandaban los escribas y fariseos sino que los llamó "hipócritas" e "hijos del diablo". Entonces, ¿cómo vamos a guardar y hacer todo lo que digan los fariseos?

Un versículo mal traducido no puede cambiar toda la enseñanza del Evangelio, que es una gran discusión contra las leyes del viejo testamento.



En los versículos de Mateo 23:2-3, existen variantes en los textos griegos. Y algunas variantes de los textos griegos (manuscrito uncial Phi, 043 y "pc"-unos pocos, según los nombran los escrituristas-), expresan esos versículos así:

"En la cátedra de Moisés se sientan los escribas y los fariseos. Así que, todo pues cuanto os digan vigiladlo". (Mateo 23,3).

Este versículo escrito así de esta forma, es lo que coincide con lo que nos dice el Evangelio en los siguientes versículos:

"Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo:
Este pueblo de labios me honra;
Mas su corazón está lejos de mí.
Pues en vano me honran,
Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres". (Mateo 15,7-9

Si los escribas y fariseos enseñaban como doctrinas mandamientos de hombres, ¿cómo vamos a hacer todo lo que digan los escribas y fariseos?

El Evangelio también nos dice que nos guardemos de la doctrina de los fariseos. Así nos dice el Evangelio:

"Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos y de los saduceos". (Mateo 16:6)

Los discípulos de Jesús pensaban que Jesús les hablaba del pan que no habían traído, pero Jesús les dice:

"¿Cómo es que no entendéis que no fue por el pan que os dije que os guardaseis de la levadura de los fariseos y de los saduceos? Entonces entendieron que no les había dicho que se guardasen de la levadura del pan, sino de la doctrina de los fariseos y de los saduceos". (Mateo 16:11-12)

Esta enseñanza nos indica que Jesucristo les decía a sus discípulos que se guardasen de la doctrina de los fariseos y saduceos. Y esto mismo es lo que nos enseña todo el contexto del Evangelio. Entonces, el Evangelio nos enseña que no debemos hacer todo lo que nos dicen los escribas y fariseos, sino vigilar lo que dicen.

Un versículo mal traducido y tan contrario a todo lo que nos dice todo el contexto del Evangelio, no se puede tomar como referencia para conocer la enseñanza de Jesucristo, pues todo el contexto del Evangelio nos dice todo lo contrario de lo que dice ese versículo.

Jesucristo vino a abolir muchos mandamientos del viejo testamento, y esto está escrito en todo el contexto del Evangelio. Para ver muchos de esos mandamientos del viejo testamento abolidos por Jesucristo, se pueden ver las siguientes citas del Evangelio:

En Mateo 5:21-48 podemos ver cómo Jesucristo anuló muchos mandamientos del viejo testamento, como la ley del ojo por ojo y diente por diente, el divorcio por causas que no fueran la prostitución, los juramentos, el odio a los enemigos (hacer guerras y matar a hombres, mujeres, mujeres y niños de otros pueblos)...


En Mateo 12:1-8 se puede ver que Dios no quiere sacrificios, mientras que el viejo testamento nos habla de que Dios había mandado muchos sacrificios.

En Mateo 20:25-28 Jesucristo deja abolida la esclavitud, pues el viejo testamento estaba cargado de leyes que justificaban la esclavitud.

Y también en cuanto al día de reposo (Juan 5:8-11, Juan 5:16-18), Jesucristo dejó abolidas las costumbres crueles de matar a las personas que hacían algún trabajo en dia de reposo, pues enseñó que las obras de caridad se podían hacer en día de reposo.

En Juan 8:3-11, también podemos ver que Jesucristo abolió la ley que mandaba matar a pedradas a las mujeres acusadas de adulterio. Con esta enseñanza, Jesucristo dejó abolidas del viejo testamento todas las leyes que mandaban matar a las personas por distintas causas.

Los cristianos deben hacer lo que manda Jesucristo y no todo lo que digan los escribas y fariseos, porque los escribas y fariseos mandaron que Jesucristo fuera crucificado. Entonces, ¿vamos a hacer todo lo que digan los escribas y fariseos?