¡Cuánto quisiera yo tener este cuadro de la Virgen de Guadalupe!
y contemplar en meditación profunda y oración como Benedicto XVI
la contempla, medita, y hace oración interior.
Viva la Guadalupana señores!
Ese cuadro a Dios le causa repugnancia por como lleva a las masas a la idolatría.