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!DESCUBIERTO¡... Los DESEOS SEXUALES NO SON PECADO...
MUJERES ASESINADAS DIARIAMENTE POR CAUSA DE LA CODICIA DE LOS HOMBRES
Nos dicen las escrituras que la codicia es la raíz de todos los males..., pero la codicia de los hombres por las mujeres supera a todas las codicias de los hombres..., codicia que ha causado, y sigue causando, mucho dolor y muchos crímenes.
En los primeros siglos, los cristianos se unían para tener familia por su mutuo consentimiento. Las tradiciones y leyes sobre los matrimonios comenzaron a ser impuestas por obispos católicos judaizantes a partir del siglo VIII, cuando el concilio de Verneuil decide que las uniones se hagan públicamente. Los religiosos justifican estos cambios diciendo que era para poner fin a las uniones entre parientes consanguíneos, que ellos llamaban incestuosas. Pero no todos eran tan severos, pues el pontífice Nicolás I (868-867) decía que no había pecado si las personas se unían libremente sin ritos religiosos, siempre que existiera el consentimiento recíproco.
Parece que con esto, este pontífice, de alguna forma, quería hacer respetar la tradición de los Cristianos de los primeros siglos, en la que la unión de los hermanos Cristianos era válida siempre que se respetara el consentimiento recíproco. Pero en los siglos siguientes se volvieron a imponer los preceptos de los hombres. Pues en un sínodo local celebrado en Verona en 1184, es cuando en un documento oficial se denominó por primera vez sacramento al matrimonio. (Información en 2000 AÑOS DE CRISTIANISMO, Tomo III, página 50)
Desde que estos cambios ocurrieron y se dejó de vivir la misericordiosa vida que vivieron los primeros cristianos que les hizo conocer la verdad..., verdad que les hacía libres..., las cosas han ido de mal en peor y los asesinatos de mujeres a manos de sus maridos, e incluso de sus novios o conocidos, han ido en aumento. Es raro el día que no hay algún caso de mujeres asesinadas o maltratadas por sus maridos o por algún hombre conocido por ellas.
¿Dónde está la solución a estos problemas?... El mundo va de mal en peor y no se ve la solución... Son muchos los jóvenes, hombres y mujeres, que ante todos estos desastres que viven sus familias por causa de la codicia generada en los matrimonios del mundo, sienten miedo y prefieren vivir una vida de libertad exigiendo a sus amigos ser respetados.
Posiblemente, estas reivindicaciones de estos jóvenes sólo sean el eco de aquellos hombres y mujeres tachados de herejes que un día proclamaron un mundo diferente donde las formas judaizantes de vida no sean tan importantes como es el respeto a la vida de las personas. Y qué menos que recordar de nuevo algunas de aquellas manifestaciones de aquellos hombres y mujeres tachados de "herejes":
“Y es así que la propiedad de las leyes corta y devora la comunidad de la Ley divina, por no entender la sentencia del Apóstol, que dice: “Por la ley conocí la iniquidad” (Romanos 7,7). Y por las leyes dice haberse metido lo de “mío” y “tuyo”, de suerte que por ellas ya no es lícito usar de lo común, ni de la tierra, ni de los bienes, ni del matrimonio.
Dios hizo, en efecto, comunes para todos las viñas, que no rechazan ni al pájaro ni al ladrón, y lo mismo el trigo y los otros frutos. Ahora bien, la comunidad y la igualdad violada engendró al ladrón de animales y frutos.
Al hacer, pues, Dios todo común al hombre y al unir comúnmente la hembra al macho y al juntar igualmente a todos los animales, puso de manifiesto que la justicia es la comunidad con igualdad. Mas los así nacidos renegaron de la comunidad que une su propio nacimiento. Y dice: “si se casó con una, téngala, pudiendo ser comunes todas, como lo muestra el resto de los animales”.
Habiendo dicho esto literalmente, literalmente añade: “Porque infundió en los machos el intenso y vehemente deseo para la conservación de las especies; y ese deseo no puede destruirlo ni la ley, ni la costumbre, ni otro ser alguno, pues es decreto de Dios”.
Cuando Epifanio escribió estas cosas, había tenido un padre (Carpócrates) muy conocedor de las experiencias amargas del mundo y que posiblemente fue su primer instructor. El famoso escritos Papini, emocionado por estas palabras de Epifanio, así dejó escrito:
El ángel que Papini menciona en su libro le dice a Epífanes lo siguiente:
«- ¿Reconoces verdadera, Epífanes, tu fama de apologista de la más desenfrenada disolución?
Y Epífanes se defiende esa acusación diciendo así:
- Tú denominas fama a lo que sólo fue leyenda de ignaros y calumnia de enemigos...... Compuse, ciertamente, antes de morir una obra sobre la justicia, en la que, siguiendo las huellas de Carpócrates, mi padre, demostraba que Dios hizo común a todos y a todos igualmente, a despecho de las humanas diferencias, les concedió la luz del sol, la posesión de la tierra, las alegrías de la carne y del espíritu.
Hombres avaros y malignos establecieron límites y prohibiciones bajo el nombre de leyes y para usurpar injustamente lo que Dios había dado a lo universal, introdujeron el maldito tuyo y mio y pusieron el temor como guardián del exceso.
La ley humana era, pues, para mí, la negación de la Justicia Divina; la muerte de la ley era la resurrección y el triunfo de la verdadera justicia. Todos tenían derecho al libre goce de lo que el hombre, creado por Dios, desea y anhela......"
"También el matrimonio me parecía un ilegítimo abuso de propiedad fundado en el egoísmo de los celos y en el legalismo de los hipócritas. Afirmaba, por esto, que también las mujeres deberían convertirse en bien común de todos aquellos que las apetecían y que no repugnasen a ellas por algún motivo razonable........"
"Primer fin de mi libro era la reivindicación de la voluntad de Dios contra la injusticia de las humanas leyes.
Soñaba con que todos los hombres pudieran formar una inmensa y única familia y lo tuviesen todo en común, que lo gozase todo en amigable armonía, todo lo distribuyese fraternalmente, según los deseos y las necesidades, fuera de los odiosos estorbos de la propiedad de los particulares. Quería, en suma, alegría y libertad para cada hombre y para cada mujer.
Era un ingenuo sueño de adolescente que ignoraba la perversidad de la especie humana........"
"De todas formas creo que será manifiesta a Dios la candidez de mi alma y de mi fe, y que Él sabrá vengar mi inocencia contra la mala fe de los mancilladores».
Ante estas palabras que Papini pone en boca de Epífanes, qué menos que recordar las Palabras de Jesucristo que así dicen:
"todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque ésta es la ley y los profetas". (Mateo 7:12)
"... si supieseis qué significa: Misericordia quiero, y no sacrificio, no condenaríais a los inocentes" (Mateo 12:7)
Última edición por Porque25; 10-jul.-2016 a las 06:18
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