
Iniciado por
Estrella_fugaz
yo obnibulo ante un hombre inteligente, pero que no sea frío como el mármol. Ha de ser un hombre delicado, culto, sensible, apasionado, melómano, lector voraz, todo menos violento y prepotente. Está por demás decir que si dominan plenamente el lenguaje, y casi brotan versos en cada idea que tienen, yo puedo morir por éso.
¿Estás acaso haciéndome alguna clase de proposición?
Porque embelesado ya me tienes, tuyo es mi corazón
Enajenado enajenaré mis bienes y mi posición
Que no me quede nada en esta vida: sólo tú y mi razón.
Fragmentos heptadecasílabos del alma. Así se llamará el libro donde narraremos las crónicas de nuestro amor.