Don Dorogoi, Hola.
La verdad es que no creo en la suerte, para mi la suerte es (quizás como para usted el Destino...) una invención del hombre.
Honestamente, no es por entremeterme en la vida de los demás, pero conozco hoy en día personas que inician una relación solo por que "se gustan". No es mi intención iniciar algo con alguien sin antes darme a conocer y conocer a la otra persona.
Me CASTRAN las relaciones que inician solo por que "se parecen bonitos entre ambos". Eso no es ni Amor, ni emoción es simplemente atracción; con todo el respeto, como los perros que no razonan, simplemente se ven en la calle y se echan entre ellos.
No estoy diciendo que la atracción (física) sea innecesaria e inservible, pero creo que es un factor menos importante, pero no poco relevante.
Solamente conociéndolos creo que me entendería. Entiendo que muchas veces una relación subsiste por "compromiso", por la "presión social" y que no existe el Amor, pero yo veo a esta familia y hasta me emociona el hecho de considerar que podría tener una así.
No que quiera una identica e igual, sino una con la madurez y control con que se manejan y sobre todo por el conocimiento del otro.
Para mí, dejar de sentir Amor por alguien... no es posible; en el ámbito de pareja. Seria ser infiel. Puedo ver hoy en día, como hombre soltero a muchas mujeres muy hermosas, y cuando me case lo seguiré haciendo, pero el Amor no cambia, por que es una decisión y convicción. Ser fiel es una decisión. ¡No creo en la suerte!
Bueno, pues yo no rezo, pero si... estara dentro de mis oraciones.
Lo importante son los detalles.
Bueno, es que sucede que para mi el Amor por una persona, debe ser, en parte, similar al Amor de Dios, por que en realidad dentro de mi Fé, la Iglesia es la Esposa de Cristo... en ese sentido, conocemos (en parte) el Amor que debemos de profesar a nuestra pareja con referencia al Amor que conocemos de Cristo por nosotros y viceversa.
Yo sé que cambiare, pero mientras el fundamento permanezca, lo demás no importa. Mientras el cambio y la adaptación sean para bien, entonces no hay problema. El problema surge, creo, cuando no somos lo suficientemente inteligentes emocionalmente para adaptarnos al cambio personal que pueda ocurrirnos y para auto criticarnos y cambiar en dado caso que el cambio sea negativo.
El Amor hacia Dios se profesa en la Obediencia a través de ACTOS Y DECISIONES; ¡NO A TRAVÉS, FUNDAMENTALMENTE, DE SENTIMIENTOS NI EMOCIONES!
No sé lo que pueda orillar a alguien a dejar de amar a alguien... pero espero en Dios y sea algo con lo que tenga conflictos.
No se preocupe. Recibo sus buenas intenciones y le agradezco.
Bendiciones siempre, Don Dorogoi.





Responder Citando
