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VANGELIS
Dice San Pablo:
"Mas, ahora que habéis conocido a Dios, o mejor, que él os ha conocido, ¿cómo retornáis a esos elementos sin fuerza ni valor, a los cuales queréis volver a servir de nuevo? Andáis observando los días, los meses, las estaciones, los años. Me hacéis temer no haya sido en vano todo mi afán por vosotros."* -Gálatas 4,9-11, ver también Rom 8,38; Col 1,16, 2,8,20.
*Dios puede utilizar los astros para guiar a los que no tienen aún conocimiento de la revelación. Guió a los magos de Oriente por medio de una estrella (Mat 2,1-10), pero una vez que lo encontraron ya no necesitaban depender del astro. Quien ha descubierto a Jesús ha descubierto la plenitud de la Revelación, la Sabiduría encarnada, el Pastor y guía de nuestras almas, el "sol que nace de lo alto". Su luz es incomparablemente mayor que la de todos los astros. Por eso no sería justo revertirse a las antiguas prácticas.
Soy de contemplar las estrellas en la noche, la luna, las nubes alguna mañana nublada ó en un cautivante atardecer, pero no lo hago con el fin de buscar ó relacionarlos con los acontecimientos, ni buscar a Dios en ellos, sino mas bien el mirar estupefacto aquello (porque así me quedo) me lleva a la contemplación de Dios, en como ha creado en su perfección tantas cosas agradables y hermosas, y que en su amor nos la regala.
Hay que amar y alabar a Dios en toda su Creación.