es un campo de batalla en que no te recomiendo que debatas conmigo ... porque no tendrás como defenderlo


Intelectito, siempre sales con estas. Demuestras un ego imponente y una inseguridad latente. Pero sea, no debatiré ese tema contigo, me has metido miedo. (ya ves tú que cosas)

Solo te diré una cosa, pero intimidado, casi sin atreverme, y es que eres demasiado racionalista.

De Santo Tomás pocos se quedaron con lo más importante, y no es toda su ciencia, a la que no le quito valor, pero no es lo primordial, que va. Del mismo modo que en el glorioso siglo de Oro español afloraron gigantes de la talla de Teresa de Ávila, San Juan, San Ignacio, y otros muchos que nos legaron preciosos escritos literarios de una hondura sin par, y a los que acompañaron una pléyade irrepetible de pintores y otros, no fue lo más importante de esa época las aportaciones artísticas sino la revitalización de la fe católica. Sus obras quedaron como legado inestimable con una carga incuantificable de fe revitalizada para que acercándonos a ellas podamos encontrarle a Él.

Pero claro, todo esto es muy difícil darle una forma, una medida y un peso para que los literalistas cuadriculados os quedéis conformes. Que se le va a hacer.