Cientos de miles de millones de vegetarianos (biólogos las más de las veces) tienen en sus casas terrarios o jaulas en las que "adoran" a esos animalillos que no se comen. Y yo me pregunto: ¿Se habrán planteado estos señores protectores de los bichos, cómo se debe pasar toda una vida en una jaula, sin conocer los árboles, el cielo, la brisa, la lluvia o una pareja de tu misma especie? Si viniese un gigante y metiera a todos estos protectores de animales en una pecera gigante con ramas de plástico, placas térmicas flexibles y demás ¿A ellos les gustaría?

En fin, cada vez veo menos malo el chorizo de Cantimpalo.