Algo muy común en una persona que se vanagloria es amenazar cuando su frágil y patético ego es golpeado por la cruda realidad. Si dios así me lo permite cuando llegue a viejo espero poder compartir lo aprendido no alardear ni subestimar a nadie, quien subestima a los demás normalmente es porque se valora de sobremanera triste mente para ellos entre mas alto vuelan mas dolerá la caída.

Y dorogoi, las amenazas me hacen lo que el viento a Juarez, no soy tu amigo al menos no por ahora, las personas hipócritas que dan la espalda a quienes en su momento les brindaron la mano me revuelven el estomago, has lo que quieras yo haré lo que deba.