Comisario soviético judío Ilya Ehrenburg

"¡Maten! ¡Maten!. En la raza alemana no hay más que mal, ¡ni uno entre los vivos, ni uno entre los aun no nacidos, nada más que mal! Sigan los preceptos del camarada Stalin. Aniquilen a la bestia fascista de una vez por todas en su guarida. ¡Usen la fuerza y rompan el orgullo racial de esas mujeres alemanas! ¡Tómenlas como su botín de guerra! A medida que avancen, maten, nobles soldados del ejército rojo."

«A partir de este momento hemos entendido que los alemanes no son humanos», escribió en 1942, exhortó a «no salvar al hijo en el vientre de su madre» y, como ejemplo ante las violaciones masivas, las juzgó un acto adecuado para elevar la moral de los soldados.