Dice el párrafo final del artículo:
Cuando la cárcel de Lovech fue clausurada, muchas mujeres fueron trasladas a un campo de concentración exclusivamente para mujeres. Pocas mujeres sobrevivieron para contar sus trágicas historias en Skravena. Historiadores y fiscales coinciden en que todavía falta mucho por conocerse sobre las atrocidades comunistas en los campos de concentración y lamentan que muchos de los archivos fueran destruidos.
La supuesta superioridad moral de la izquierda en general y del comunismo en particular, que solo se la creen ellos, descansa en el olvido de estos crímenes.