Hola,
Pero....como decir....no es un problema de saber o no saber, de creencias o no creencias sino un problema de “actitud” ante la filosofía; ante nuestro modo de pensar: nuestro modo de ir adelante con nuestra cultura; con nuestra civilizaciòn.
Cuando tù te pones a filosofar a la noche, como hacemos todos, usas tu modo de pensar y tus convicciones. Si tù partes de la base que la ciencia dice la verdad la estàs traicionando: estàs cometiendo el mismo error de la prehistoria.
Paradòjicamente, la ciencia duda de todo y te exije a tì de dudar de ella: mètodo cientìfico. Cuando tù la adoptas como dogma la estàs traicionando y eres un creyente màs: crees en la ciencia y no en la religión; cambia el sujeto pero en esencia es lo mismo. Eres un creyente y eso es lo que la ciencia aborrece.
Yo, personalmente, no puedo pensar que la ciencia explicarà una poesía: còmo nace, còmo se desarrolla y còmo concluye. No todo lo puede explicar la ciencia segùn mi modo de ver: el comportamiento humano, por ejemplo, no està regido por reglas rìgidas e inviolables; es imprevisible. Esto me lleva a pensar que si hay algo imposible para la ciencia puede ser todo un error lo que se està diciendo y debemos recomenzar todo desde el inicio. Esa es la duda. Claro que es un error menor que estar leyendo por dos mil años el mismo libro.
Tù dices que la ciencia esto y la ciencia lo otro pero, en realidad, si no fuera que tuvo grandiosos avances tecnológicos, desde el punto de vista filosófico no es mucho lo que hemos avanzado. Probablemente llegaremos muy lejos, pero esto ya lo dijeron dos mil años atrás y era todo un engaño a la razón. Debìa sustituir a la metafìsica, reemplazarla, y estamos llenos de religiosos por todos lados; està fallando algo.
Yo vivo de la ciencia, trabajo con ella y disfruto de sus avances tecnológicos que tanto han mejorado nuestra calidad de vida, pero cuando filosofamos debemos contemplar la posibilidad del error y dudar de que la ciencia tenga razón en todo o en algo: si no es asì, nos estamos estancando de vuelta por otros dos mil años.
Es un problema de actitud.
Saludos.





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