Como en todo, algo mal vivido provoca males.

Algo bien vivido, provoca bienes.

La religión, casi todas las religiones hablan y sostienen que lo importante es el Amor, la búsqueda de la felicidad. El problema son los medios para alcanzar tal fin.

Y ahí te encontrarás con gente buena y no tan buena, con gente que sabe comunicar y otros que es mejor que no abran la boca; gente que acompaña y también interesados, gente que se desvive para que seas feliz, y otros que sólo persiguen su felicidad a costa de los demás.

Hay de todo, pero como en otros campos de la vida: en política, en la enseñanza, en la ética, en las diferentes profesiones y oficios, en todo... en las familias, en la sociedad.

Conviene no generalizar, porque el hecho de que te hayas encontrado con un pésimo profesor de filosofía o unos cuántos no justifican que odies la filosofía, ni que la filosofía sea en sí mala. Y eso es aplicable a la religión.