Son irrespetuosos por ignorancia. Màs que de soldado debes vestirte de maestro para que se termine la farsa de estos fantoches pretensiosos y arrogantes. Podrìa decir que no hace falta ser creyente para ser todo eso, pero se da muy a menudo que cuanto màs religiosos màs insensibles y malos.
Debes ser joven, porque me acuerdo que antes yo también era asì como tù. Ahora yo soy la noche y alguno deberà ser el dìa, son ciclos de vida: como la primavera y el otoño. No siento vergüenza de reconocer mi mediocridad y de haber abandonado la lucha. Para los ùltimos años que me quedan he encontrado cosas màs lindas para hacer pero exigen una posiciòn egoista y cerrada de mi parte. Ademàs, combatir los ignorantes requiere fuerza, tesòn y una voluntad de fierro: yo ya no doy para tanto; me queda sòlo ser de apoyo logìstico.
Toda mi admiraciòn y envidia hacia los jòvenes batalleros; una vez fuì uno yo también. Por esos jòvenes el mundo es cada vez màs hermoso. Queda mucho yuyo por cortar pero el jardìn reluce cada vez màs; la maleza ya no logra ocultar las flores (aunque sea ese el ùnico motivo de su existencia). Los viejos nos gozamos el espectàculo.
Un cordial saludo.