En España no nos creimos el cuento de la revolución y de la república en el 1936. Los pobrecitos cubanos sí que cayeron en la trampa.
¡¡Hay que aprender a mentir con estilo!! No se puede ser un buen marxista-leninista sin saber mentir.
En España no nos creimos el cuento de la revolución y de la república en el 1936. Los pobrecitos cubanos sí que cayeron en la trampa.
¡¡Hay que aprender a mentir con estilo!! No se puede ser un buen marxista-leninista sin saber mentir.