Aunque muchos padres sabían de los crímenes cometidos en las escuelas cristianas, no se podían rehusar a entregar a sus hijos debido a que el no hacerlo implicaba duras penas criminales.

Habían diferencias entre como operaban las diferentes sectas cristianas, pero en todos los casos la prohibición de hablar la lengua nativa, la condena de la cultura nativa como “salvaje” y su espiritualidad como paganismo era algo constante en todos los centros de reclusión.

-Entre los años de 1940 en Canadá cerca de cien mil niños huérfanos eran utilizados para experimentos humanos en instituciones mentales, hoy se conocen como “Los Niños Huérfanos de Duplessis”. La historia comenzó con el mandato de Maurice Duplessis, Primer Ministro de Quebec, entre los años 1940 y 1950.

Los “Hijos de Duplessis” fueron huérfanos que entregados a orfelinatos bajo el cuidado de la iglesia católica por ser considerados “niños del pecado” nacidos fuera del matrimonio. A estos niños completamente sanos les eran diagnosticados como personas mentalmente incompetentes, clasificados como pacientes psicóticos.

En cooperación con la iglesia Católica, y el primer Ministro recababan fondos federales en beneficio de miles de niños, la mayoría de ellos habían quedado huérfanos a través del abandono por una madre soltera.

Algunos de estos niños sufrieron lobotomías, electrochoques, habituales camisas de fuerza y abusos sexuales a manos de los psiquiatras, sacerdotes, monjas y administradores de los centros.

-En Australia cerca de 500 mil pequeños conocidos como los “niños olvidados” fueron víctimas de malos tratos, abuso sexual y descuidos en los orfanatos públicos entre 1930 y 1970.

Tras la Segunda Guerra Mundial, los niños británicos eran trasladados a Australia bajo supervisión estatal, en algunos casos sin autorización de sus padres, otros provenían de contextos sociales desfavorables y en varios casos les hacían creer que sus progenitores habían muerto.

-En el siglo XIX en Irlanda más de 30 mil mujeres rechazadas por sus propias familias por ser víctimas de violación, y tenido hijos sin estar casadas eran consideradas un “peligro moral”, y por tal eran abandonadas a la misericordia de la Iglesia católica, en donde eran explotadas laboralmente, y trastornadas psicológicamente en las “Lavanderías de las Magdalenas”.

Las familias sufrían fuertes presiones para que recluyeran en instituciones a los hijos que hubieran manchado su buen nombre y a menudo los confiaban al cura del lugar. La Iglesia, por su parte, les animaba a que las sometieran a un encarcelamiento ilegal en las lavanderías de la Magdalena.

A las chicas, las despojaba de sus ropas y objetos personales, les cortaban el cabello y les cambiaban sus nombres de bautismo por nombres de santas católicas. Se les imponía un severo régimen de trabajo, de oración y de descanso, y las privaba de todo contacto con el mundo exterior: ni libros ni periódicos, ninguna relación con sus propias familias.

-En Irlanda más de cien mil niños fueron abusados sexualmente, explotados y asesinados en unas 250 escuelas industriales manejadas por la Iglesia católica, entre 1930 y los años 80. Evidenciaron que la Iglesia católica de ese país encubrió los hechos y que el gobierno no verificó lo que ocurría en escuelas, orfanatos, albergues y reformatorios, torturas y abusos cometidos por sacerdotes y religiosas de esa nación.

Según los informes, la Iglesia de Irlanda recibía dinero del gobierno para educarlos pero allí las menores eran víctimas de tocamientos, violaciones, hostigamiento y obligados a efectuar prácticas de sexo oral y a masturbar a religiosos, además de ser sometidos a golpizas rituales y jornadas de hambre.

-Niños robados por monjas en Casa cunas para venderlos en adopciones ilegales. En los años de 1960 en España aproximadamente 20 mil recién nacidos fueron vendidos por monjas, pertenecientes a la congregación de las Hijas de la Caridad.

En los años 60 el sanatorio San Ramón era una clínica privada, ubicada en Paseo de la Habana en Madrid, colaboraba con la Asociación Española para la Protección de la Adopción, cuyas oficinas se encontraban en el mismo edificio del Tribunal Tutelar de Menores de Madrid, constituida bajo el patrocinio del Consejo Superior de Protección de Menores y Cáritas Española.

En la misma clínica se hacía el papeleo con aquellas mujeres embarazadas que no podían hacerse cargo de su hijo y pudieran darlo en adopción. En otros casos familias que esperaban a sus bebés “con gran ilusión”, les informaba que habían fallecido por problemas de cardiopatías, malformaciones, entre otra. La clínica siempre insistía en hacerse cargo de las anotaciones registrales como del entierro.

Las monjas encargadas de los hospicios y médicos integraban las tramas de robo, venta y adopciones irregulares de niños. Según entrevistas de víctimas de la clínica por el Diario el País, los niños eran dados en adopción a padres de otros países EE UU, México, Guatemala, Venezuela que no podían tener hijos.

En el 2009 empezó a constituirse la plataforma de afectados de la clínica San Ramón, par a buscar sus orígenes, tras las irregularidades de su adopción.

-Aproximadamente 150 mil niños fueron robados durante la dictadura “Franquista” para forzar el catolicismo en una sociedad izquierdista en los años 1950 -1980 en España.

Según la Asociación para la Memoria Histórica siguen investigando los casos de los niños robados desde principios de la guerra civil y el franquismo en España. Calculan que fueron más de 150 mil niños desaparecidos en esa época, pero la cifra sigue en aumento.

Cuando una mujer iba a dar a luz, en extrañas circunstancias les informaban de una supuesta defunción del bebé, que no era acreditada físicamente, pero con ello consumaban la desaparición del recién nacido que después con una falsa identidad era tramitada y registrada en otro lugar.

Actualmente en España han creado la Plataforma de Niños Robados durante el franquismo para intervenir en cada caso con la justicia internacional e investigar los casos de desapariciones de menores durante la dictadura en España.