Pues por eso estamos aquí etanol, para poner las cositas en claro, todo en su justa medida.
Si fueran los propios creyentes quienes exigieran a sus jerarcas las responsabilidades a tantos abusos, y se levatarán de los bancos cuando el sacerdote de turno lee los Evangelios, y pidieran explicaciones entre lo que dicen los unos y hacen los otros. No tendríamos que salir los demás a exigirlo.
Pero no es así, por consiguiente nos tocará seguir trabajando contra las injusticias eclesiásticas.





