"Nada más que esta inmensa oscuridad descubriendo cada esquina, cada rincón. Un país refugiado en la fe espera, por fin, el juicio final. Profecías jamás cumplidas de un Dios desconocido. Sólo quedan aquellas ruinas y un mundo en cual vivíamos en paz. Ya no hay razón, ya no hay voz para creer. Ya no queda, no hay nada más que hacer. Tu cuerpo, tu sangre, te hicieron ser cada vez más cruel. ¿Debería de rogar o implorar? Caer de rodillas. Mirar al cielo. Esperar respuesta.

Cuánta sangre más se ha de derramar para poder satisfacer el hambre de Dios el cual deja restos nuestra humanidad. Matar por matar. Vencer y ganar. Destruir cada vestigio igual; y honrar a nuestros muertos... y honrar a nuestros muertos.

Dios dijo: 'Hágase la luz', y se hizo la luz."

Tú no puedes amar a tu prójimo, Intelectito. Eres un hipócrita más.

¡Hipócrita!