Maldita sea... si hubieras dicho que, antes de la batalla, enseñaban las nalgas, ¡hubiera acertado a la primera!
Bueno, le toca al Keny.
Maldita sea... si hubieras dicho que, antes de la batalla, enseñaban las nalgas, ¡hubiera acertado a la primera!
Bueno, le toca al Keny.