Se me hace complejo explicar la diferencia entre curiosidad, milagrito y objeto arqueológico.

Adjudicarle a un objeto como la Síndone de Turín caracteres de "milagrito" es hacer una ostentación burda del desconocimiento más absoluto del tema que se trata.
Podríamos hablar de datación cierta, errónea, chapucera o magnífica. Podríamos hablar de varios premios Nobel tras el estudio del mismo objeto. Podríamos hablar de diversas disciplinas CIENTÍFICAS interesadas en esta tela, pero...¿¿¿¿¿¿MILAGRITO?????

Habida cuenta del nivel de los antirreligiosos, renuncio a hablar más de este tema medianamente en serio con los que se empeñan hen hacer el ridículo y no sienten vergüenza por ello.

En cuanto al "milagro" de la licuefacción de la sangre "del señor que sea" tendrán que darme muchos racionamientos lógicos estos que hablan de mezclas alquimistas, para explicar un fenómeno tan curioso y raro. Si se llegara a descubrir el mecanismo por el cual la sangre deja de coagular, ¡¡¡¡menudo adelanto para los hospitales del mundo que han de mantener la sangre en movimiento para que no se les coagule!!!


Aviso: El ateo que lo descubra.....¡¡¡¡¡¡SE FORRA!!!!!



En fin, sigamos con más y más... (Yo diría que vamos...¡de culo!)