Cita Iniciado por Jorge_Carrillo Ver Mensaje
El cuetionamiento es incriminatorio per sé, San Pablo creía que estaba defendiendo a Dios, y Dios le reclamó por perseguirle.

De la real academia de la lengua:

La pregunta ¿Porqué me persigues? es un reclamo, una censura a un comportamiento efectivo de San Pablo de perseguir a los cristianos. San Pablo se doblegó y creyó.

San Pablo después sería muy rudo contra herejes y cismáticos:

Tito 3, 10 - 11

10 Al sectario, después de una y otra amonestación, rehúyele;
11 ya sabes que ése está pervertido y peca, condenado por su propia
sentencia.


Y lanzó anatemas:

1 Corintios 16, 22

22 El que no quiera al Señor, ¡sea anatema! «Maran atha.»
Tenemos un problema, pero no CREO que yo pueda resolverlo, solo Dios puede.

Dios te Bendiga.