Cita Iniciado por Mechanic Hamlet Ver Mensaje
De niña, y dada a la educación que me brindaron mis padres, no ansiaba tener juguetes, ni nada por el estilo, dado que jamás recibí juguetes -solamente, en una Navidad, Santa, me dio unos calcetines. Lo recuderdo bien. Los dejó en mi cuna.-, y me divertía, con un cuchillo, haciendo hoyuelos en los ladrillos del patio, jugando con lodo y creyéndome chef. (Por cierto, por dejar ese cuchillo afuera, unos ladrones asaltaron la casa. Le quitaron la plastilina epóxica a una de las ventanas, y le dieron chicharrón al marrano. Lo bueno, es que estabamos de viaje y no nos pasó nada).

Y, estando sola en ese patio, ansiaba lograr la bilocación.

Hasta la fecha, no lo he logrado... o... no sé... creo que sí, una vez, pero no sé si fue eso.
Mi hiciste recordar cuando iba al techo de mi casa y me sentaba en medio con los ojos cerrados y segun yo me concentraba para 'levitar' o cuanto me subia a la barda y saltaba al suelo para poder 'volar', eso lo empece a hacer cuando vi un episodio de 'Dragon Ball Z' donde Gohan le enseña a Videl a volar... obvio nunca lo logre

Cita Iniciado por Nietzscheano Ver Mensaje
Cuando era niño creía que se crecía y se encontraba al amor de la vida y se tenía una vida bonita al lado de alguien a quien amar y alguien que a la vez le amase a uno. Creía que eso que sentía en mi corazón, ese sentimiento, ese anhelo, eso que no se explica uno siendo niño, un día ya no estaría más ahí. Creía que eso se desvanecería y diría: "ya no tengo que buscar-te más, estás a mi lado" y creía yo que con ella a mi lado forjaríamos una vida juntos y nos amaríamos, también que pelearíamos, pero que después nos reconciliaríamos... formaríamos una familia y discutiríamos sobre el nombre de nuestros hijos y un día, sin esperarlo, nos preocuparíamos porque de pronto, una noche, deberíamos salir en carrera al hospital con uno de nuestros hijos para luego saber, después de una larga noche en vela, que no era más que una indigestión. Yo creía que encontraría a la persona con la cual compartiría absolutamente todo lo que hay dentro de mi...

Sucede que... después de perder toda esperanza y de tanto creer que el corazón se me hizo de piedra, llego, un día común y corriente, y me doy cuenta que el sentimiento, el anhelo... está ahí, tan intacto como cuando de niño imaginaba que iba a ser feliz con esa persona que entregaría su vida por mi. Y sucede que justo ahí me doy cuenta también que el amor, el odio, la amargura, la felicidad, la indecisión, las ansias... todo está ahí, menos la esperanza.

Todo niño debería cumplir sus sueños cuando es grande... el mío está ahí... sin embargo sé que es eso, sólo un sueño, sin pies ni cabeza. No me da alas... y es que !ay¡ los sueños le dan alas al tardo y al imberbe.
Animo Nietz, como dicen por ahi... mientras haya vida y salud, hay esperanza