Al Don de los principios, el de los inicios y principios, le gusta la escritura, le gusta escribirla de manera que sea envolvente, que venga envuelta y que envuelva al lector, y entoncès, es asì que a medida que uno va desentrañando el regalito, se va quedando en el encierro; y hay que tener ojo con eso, digo yo, porque el dìa menos pensado se queda uno adentro, y ya no sale; pasò que un dìa escribiò un libro, que todavìa no sè si es bueno o malo, porque la reveladora de secretos diò santo y seña, nombre artìstico y apellido artìstico, pero a mi me hubiera gustado ver la obra, y asì poder asomarme al corazòn del artista, o a la mejor es un descorazonado, un infelìz incauto, que no sabe de perdones, ni treguas, pero igual me hubiese gustado mirar su descorazonamiento. Y yo supongo, que en el frìo encierro, algunos manipulados no cuentan con aquello que hace falta para entender las ataduras, cerraduras y candados que se autoimponen, y todo esto, porque les encantan ponerse a un nivel que no poseen, o se entierran o se asfixian, pero de medias no saben.

Yo le sugiero que tire la llave, al fin lo que haya dentro, ya se echò a perder.

...ah ah....y.."disculpen".