Cita Iniciado por parzival Ver Mensaje
Hola Caballero.

Acabo de leerlo y no es precisamente un buen momento -para mí- para contestar, pues hay muchas cosas que decir sobre esto y no podré hacerlo, pero intentaré satisfacer tus cuestionamientos y observaciones.

Por mí no existe problema de que alguien exprese su pensar, aún aunque yo difiera en ese pensar, pues todos tenemos nuestros propios conceptos sobre las cosas. Rafael escribe este discurso -así le he nombrado yo- y aunque desde el inicio no coincido con sus plantamientos, estas diferencias no motivaron a mi contestación.

El problema resulta cuando sigo leyendo y encuentro las siguientes frases, todas ellas de Rafael:

A esto es a lo que contesté y a esto me referiré para contestar y responder a tus preguntas e inquietudes.

Comenzaré a explicarte porqué me suena hueco este discurso. Todos los discursos de este tipo, emitidos por cualquier persona, no tienen validez mientras no existan hechos que lo respalden. Es palabrería vacía si la persona que lo emite no lo ha experimentado en persona, no ha luchado VERDADERAMENTE por ello. ¿Qué valor tiene arengar a los demás a luchar hasta dar la vida por unos ideales si el que pronuncia el discurso jamás lo ha hecho? ¡Oh! conozco a muchos que dícen que hacen lo que pueden cuando en realidad esas luchas son una tibia y pálida caricatura de lucha. ¿Crees que tengan esas personas el valor moral para hacer discursos como el que te muestro? Por eso le pregunto: ¿Qué has hecho Rafael...?

¿Quién puede pronunciar estas palabras? El auténtico luchador, aquel que a arriesgado verdaderamente la vida, aquél que en verdad a sufrido las consecuencias de sus luchas. Ése, ése es el que puede decirlo. Y aún así, no estaría de acuerdo en ese discurso.

Ese verdadero luchador tiene el derecho a exaltar nuestros ánimos, a despertarnos, a regañarnos, a provocarnos para que participemos en esa lucha. Pero está en lo individual, en los que escuchamos o leemos el discurso en tomar parte en él o no. Y es que cada persona tiene sus intereses propios, tiene sus luchas propias, sabe porqué lucha y porqué no.

Y de esto último parto a lo que sigue:

¿Qué hay de malo en ser "normales"? Esa gente, como dije anteriormente, también tiene sus propias luchas. ¿Qué hay de malo en las personas que "solo" trabajan para darle sustento a sus hijos, por ejemplo? Esa es su lucha, su propia lucha. Si quieres, es una lucha que se ve poco o no se nota, pero es su lucha. ¿Qué tiene de malo el estudiante que solo se dedica a eso, a estudiar, y sus ratos de ocio los dedica a divertirse? Su lucha es prepararse, esperando que con ello tenga un futuro digno y en el ocio busca un poco de felicidad. ¿Qué no es mejor intentar pasar este trance llamado vida encontrando un poco de felicidad? La felicidad se puede encontrar tanto en cosas grandes como en pequeñas. No caigamos en la falsedad del discurso de que solo en los actos grandes y heróicos se encuentra la felicidad.

No, este Rafael no tiene derecho alguno en llamar cobardes, pusilánimes o estúpidos a nadie.

¿Porqué estoy casi seguro que Rafael no a actuado como dice en su discurso? Porque habla que aquél que lucha encarnizadamente por cambiar el mundo encontrará la felicidad.

Eso es falso, el verdadero luchador no encuentra la felicidad. La lucha nace del sentimiento de dolor o de enojo o de indignación, no de buscar la felicidad propia. Y en ese camino de lucha va encontrando más dolor y enojo, por lo que va apareciendo en el camino, por pagar las consecuencias de su lucha.

Caballero, me dices:

En serio te pregunto ¿De qué sirve tener ese sentimiento, si no vamos más allá de eso, de sentir? De acuerdo, no hay nada de malo en solo sentir y no actuar, pues no podemos estar en todas las luchas. Pero... ¿para que crear discursos insultantes y acusatorios si pertenecemos a la misma clase de los que se acusa? Eso es lo falso y hueco de un discurso.

Te voy a decir algo, y lo digo por coraje, el coraje que siempre me causan estos adalides falsos, estos revolucionarios de pacotilla:

Cuando entras a una lucha de lleno, cuando la encabezas, muchas veces te das cuenta que te encuentras solo, y algunas veces, rodeado de traidores, de gente que se une para sacar provecho. Lo digo por experiencia propia. Y no me hace feliz saber que arriesgué a mi familia y aún ahora, está pagando las consecuencias. No Caballero, no trae felicidad esto.

Podría decir muchas cosas más, ir desglosando párrafo por párrafo de este discursillo, pero mejor aquí le paro.
Ahora entiendo... me has hecho ver lo que no había visto dentro de lo que debe de hacer una persona para alcanzar una meta, la Felicidad y la Gloria.
Pero no me mal interpretes, que ya me di cuenta que la Gloria no se busca... creo que ya he entendido, y aquel que busca la Gloria, como dijo Socorp, solo vive en la Fama que es la Caricatura de la Gloria.

La Gloria no es el Éxtasis de la Felicidad, como yo pensaba... o puede que llegue a caer a ser un Éxtasis de la Felicidad, pero no siempre, a como pensaba antes (YO).

Gracias por tus palabras, y por aclarar tus opiniones las cuales han quedado MAS que claras. Te envió un cordial saludo hasta el fin del mundo, donde se encuentran los objetivos de los héroes y de los valientes, guerreros que luchan y viven sin gloria, pero que después de muertos son recordados por sus actos. Lastima que la vida sea así de injusta... solo espero que después de la muerte la Justicia Prevalezca y los Injustos Paguen.