Hace años dejaron en la puerta una perra de esas de las que llaman corrientes, venia preñada, mi àbuela la cuido y a los suyos.
Ella me enseño el valor de los animales, yo solia recostarme en su panza y dormir, hasta que me enferme, por que el animal venia con roña.
Nunca como aquellos sueños.
Gracias por recordarmela.





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