Oh, no, si fuera cierto eso, mi magnificencia l@s convertiría en cenizas a tod@s, no por maldad, sino por la potencia.
Me doy cuenta que, tanto ateos como gnósticos y agnósticos, no promulgan con el odio y matanza, ni con el juicio desmedido hacia su igual... y eso, sin tener religión... qué extraño...





