No es que Zampabol mienta (que lo hace bastante) si no que esta medio turulato y eso le hace decir sandeces. Es la cosa esa que se trae con sus pastillas.
Tú no me defiendas, a ver si va a pasar como en la Fábula de Tomás de Iriarte: El oso, la mona y el cerdo.
No me gustaría que mi fama se viera mermada por ello.