Otro pasaje donde Jesús habla acerca de sus hermanos especiales es la oración que dirige a Jehová en el capítulo 17 de Juan. Me gustaría citar un fragmento de esa oración para comentar luego:
Juan 17:6 ”He puesto tu nombre de manifiesto a los hombres que me diste del mundo. Tuyos eran, y me los diste, y han observado tu palabra. 7 Ahora han llegado a conocer que todas las cosas que me diste vienen de ti; 8 porque los dichos que me diste se los he dado, y ellos los han recibido y ciertamente han llegado a conocer que yo salí como representante tuyo, y han creído que tú me enviaste. (...) 24 Padre, en cuanto a lo que me has dado, deseo que, donde yo esté, ellos también estén conmigo, para que contemplen mi gloria que me has dado, porque me amaste antes de la fundación del mundo.
Noten un texto donde Jesús dice algo similar:
Juan 10:29 Lo que mi Padre me ha dado es algo mayor que todas las otras cosas, y nadie puede arrebatarlas de la mano del Padre.
Noten que Jesucristo dice que sus discípulos, sus hermanos, no eran suyos propios, sino que pertenecían a Jehová primeramente. Qué quiere decir Jesús con eso?
Obviamente, de esas palabras se desprende que Jesús no es Jehová. Los judíos solo conocían a Jehová como su Dios, y no se les había exigido reconocer al Hijo de Jehová como su Señor. Pero ahora el propio Hijo de Dios estaba en la tierra, y él reconoce que ese grupo de seguidores le fue propiciado por su propio Padre.
Heb.2:11 Porque tanto el que está santificando como los que están siendo santificados, todos [emanan] de uno solo, y por esta causa él no se avergüenza de llamarlos “hermanos”, 12 como dice: “Declararé tu nombre a mis hermanos; en medio de [la] congregación te alabaré con canción”.
2Tim.3:13 (...) los hombres inicuos e impostores avanzarán de mal en peor, extraviando y siendo extraviados.
Dan.11:33 Y tocante a los que tienen perspicacia entre el pueblo, impartirán entendimiento a los muchos. (...)
... 12:10 Muchos se limpiarán y se emblanquecerán y serán refinados. Y los inicuos ciertamente actuarán inicuamente, y absolutamente ningún inicuo entenderá; pero los que tengan perspicacia entenderán.