
Iniciado por
Lombardo
Y el problema de muchos incrédulos es que dan prioridad a sus propias conclusiones antes que a las promesas de Jesucristo. No es posible la sabiduría de la Verdad Eucarística con la reflexión y la lectura en la lejanía. Antes bien, tan solo se accede a ello con la cercanía.
Salvo milagro excepcional, no podemos acceder a la Eucaristía sino a través de un proceso espiritual que conduce a esa gran Verdad. A Dios le gusta que le anhelen y que perseveremos en ese deseo, es por ello la importancia de la santa perseverancia, tan clamada por San Alfonso María de Ligorio.