Cuando era niña, solo anhela escapar, salvarle a ella en un país lejano donde no nos alcanzaran el egoísmo y la miseria; soñé con un mundo mejor para las dos, con navidad diferente a estar trabajando, le daría todo a mi abuela, una cocina de lujo, para empezar ya que le gustaba mucho guisar.

No pude hacerlo, compense años de su sufrimiento con una mega lapida de mármol, sus ángeles y su epitafio, fui por veinte años a visitar sus restos, le regale un legado que aun sigue vigente. Solo eso no tenia mayor anhelo.