Claro Jose Antonio, solo que infierno no es la palabra correcta, en cualquier caso ya que haces referencia a las palabras de Jesús, mejor es que las leamos, y luego te comento.
Viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?
Ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas.
El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?
Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.
Este es un pasaje de gran controversia, ya que el catolicismo lo toma como base para afirmar que Pedro fue el primer papa, algo que históricamente es imposible, porque Pedro nunca fue pastor de la iglesia de Roma. Efectivamente Jesús hace un juego de palabras con el nombre Pedro, (que viene a significar piedra pequeña) y la verdad que este acaba de confesar, a la cual Jesús llama roca.
De manera Jose Antonio que el fundamento sobre el que Jesús edifica su iglesia, es la verdad de que Él, es el Hijo de Dios. Y en cuanto a que las puertas de la muerte no podrán contra la Iglesia, (lo cual es palabra profética) tuvo su cumplimiento cuando el Espíritu Santo levanto a Cristo de entre los muertos, y por ese motivo es por el que la muerte ya no tiene poder sobre la Iglesia. (Claro que eso no quiere decir que los Cristianos no sufrirán la muerte física, si fuera así, no dudo que todo el mundo seria cristiano)
Tu, que eres lector de Saulo de Tarso habrás leído en sus cartas sobre este mismo asunto.
En cuanto a lo que comentas si los no creyentes alcanzaran la salvación, yo no digo que no, pues habrá a quienes su justicia les baste para alcanzarla. Lo que digo, es que la Biblia muestra claramente que habrá retribución, tanto para los justos, como para los impíos.
De manera que el que hace justicia, el que considera al otro como a un igual y no busca devolverle mal por mal, sino que tiende la mano para que la justicia prevalezca, ese. alcanzara seguramente misericordia, pues ha desplazo su ego en beneficio de la sociedad. Pero el impío, que solo piensa en si mismo sin importarle si tiene que llevarse lo que sea, y a quien sea por delante, con tal de lograr satisfacer su ego, pues ese, pienso yo que ha de alcanzar una retribución diferente a la del justo.
Claro que, trasladar esto a la esfera de la eternidad, pues se nos hace complicado, y es que nuestra finita mente no alcanza, por lo tanto, lo único que te puedo decir es: Dios sabe.
Un saludo.





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